Sexo y aburrimiento (profes y estudiantes mutuamente desmotivados)
Se ha dicho tanto sobre la renuncia del profesor Camilo Jiménez, que no es mucho lo que se puede agregar. Me limito a dos anotaciones que muestran que, tanto profesores como estudiantes e instituciones han de repensarse con seriedad, creatividad, responsabilidad y tolerancia.
Empiezo por un profesor, Alejandro Gaviria, economista, que en
http://www.elespectador.com/impreso/opinion/columna-315878-profesores
generaliza el problema, sin la sociología ni la antropología adecuada, a todas las generaciones y disciplinas, pero utiliza un argumento de Nozick (http://www.cato.org/pubs/policy_report/cpr-20n1-1.html publicado 1998 en la edición enero/febrero del Cato Policy Report.) dirigido a explicar un presunto fenómeno de los intelectuales (de cierto tipo, glosocentrados, premiados con calidez en los colegios y universidades) que sufren el presunto fenómeno de movilidad social descendente (inversa) según el cual, las críticas desproporcionadas al capitalismo y la amargura que sienten hacia sus alumnos no son el producto del análisis de un sistema concreto o las ideas que lo soportan sino a una especie de envidia secundaria a la incompatibilidad entre los valores y el etos de la facultad (que tan generosamente los premió estudiando) y los de la sociedad capitalista en la que sus menos aventajados alumnos serán, a diferencia de ellos, exitosos. El profesor Gaviria no nos cuenta en dónde clasifica él las facultades de economía pero dado su confesado, recurrente y "bien aprendido resentimiento" y la auto-subsunción dentro de la teoría Nozick, hipotetizo que las considera facultades de "intelectuales".
Dada la abrumadora evidencia de que se trata de un fenómeno amplio, no circunscrito a disciplinas "intelectuales glosocéntricas", y ni siquiera a ámbitos académicos, la subsunción del affaire Jimenez y de toda queja profesoral sobre la dedicación y seriedad de los estudiantes dentro de la "teoría" Nozick, muestra cuán limitadamente entienden algunos intelectuales y profesores lo que es aplicar una teoría y caracterizar un fenómeno: ¿Quién no ha oído a vanidosos y macaneadores jóvenes contestar con un presuntuoso "Abviaaaa!!!" ("obvio") a la pregunta sobre su conocimiento de algo de lo que intuyen poco más que el nombre y una imagen? Anoto, al margen, que la explicación Nozick es externalista y, si se quiere, con tintes de metafísica marxista (la infraestructura material y económica determina la superestructura cultural).
http://www.elespectador.com/impreso/opinion/columna-315878-profesores
generaliza el problema, sin la sociología ni la antropología adecuada, a todas las generaciones y disciplinas, pero utiliza un argumento de Nozick (http://www.cato.org/pubs/policy_report/cpr-20n1-1.html publicado 1998 en la edición enero/febrero del Cato Policy Report.) dirigido a explicar un presunto fenómeno de los intelectuales (de cierto tipo, glosocentrados, premiados con calidez en los colegios y universidades) que sufren el presunto fenómeno de movilidad social descendente (inversa) según el cual, las críticas desproporcionadas al capitalismo y la amargura que sienten hacia sus alumnos no son el producto del análisis de un sistema concreto o las ideas que lo soportan sino a una especie de envidia secundaria a la incompatibilidad entre los valores y el etos de la facultad (que tan generosamente los premió estudiando) y los de la sociedad capitalista en la que sus menos aventajados alumnos serán, a diferencia de ellos, exitosos. El profesor Gaviria no nos cuenta en dónde clasifica él las facultades de economía pero dado su confesado, recurrente y "bien aprendido resentimiento" y la auto-subsunción dentro de la teoría Nozick, hipotetizo que las considera facultades de "intelectuales".
Dada la abrumadora evidencia de que se trata de un fenómeno amplio, no circunscrito a disciplinas "intelectuales glosocéntricas", y ni siquiera a ámbitos académicos, la subsunción del affaire Jimenez y de toda queja profesoral sobre la dedicación y seriedad de los estudiantes dentro de la "teoría" Nozick, muestra cuán limitadamente entienden algunos intelectuales y profesores lo que es aplicar una teoría y caracterizar un fenómeno: ¿Quién no ha oído a vanidosos y macaneadores jóvenes contestar con un presuntuoso "Abviaaaa!!!" ("obvio") a la pregunta sobre su conocimiento de algo de lo que intuyen poco más que el nombre y una imagen? Anoto, al margen, que la explicación Nozick es externalista y, si se quiere, con tintes de metafísica marxista (la infraestructura material y económica determina la superestructura cultural).
En otro extremo de generalidad tenemos a la estudiante Victoria Tobar de 20 años quien, para empezar se refiere al comentario de Camilo Jiménez, pertinente por demás, sobre el acceso a recursos materiales, culturales y biológicos de sus estudiantes. La estudiante interpreta esta referencia como una postura de C. Jiménez según la cual " tomar aguadepanela, comer huevito con arroz, tener un papá carpintero o celador, y no haber salido nunca del país, son condiciones de la existencia que atrofian el cerebro, la capacidad de análisis y la actitud crítica". Si un estudiante avanzado de Comunicación Social no ve el error argumental de Victoria en esta apreciación, entonces no solo el estudiante es responsable, sino principalmente, la universidad, por permitir que un cerebro llegue a avanzados estadios sin haberlo nutrido adecuadamente. Pero Victoria sí es totalmente responsable de percibir, erradamente, que lo que C. Jiménez necesita para enseñar es un salon repleto de gente experta, redactores perfectos, genios. También, en una especie de aplicación de la ley del talión cuantitativo, Victoria se queja, con presunta justicia, de la poca inspiración que casi todos sus 29 profesores le han proporcionado, salvo Félix Guattari que le permitió descubrir el deseo más allá de las ganas de follarse al prójimo.
Deforma Victoria la referencia a los nativos digitales (que la generación de ella no es, lo es, esa sí, la generación de quienes hoy tienen menos de 12 o 13 años). Camilo Jiménez no adopta una postura anti-tecnológica, en ningún sentido. La diversidad de formas de interacción no es el asunto en cuestión, sino, precisamente, la presunta incapacidad de los estudiantes de adaptarse al rigor de la interacción escrita, conceptual en una materia específica para unas tareas específicas. Intentando entender las razones de Victoria para mencionar así el asunto, agrego que su generación es nativa audiovisual, no digital y que podemos estar ante un cisma de lenguajes. Lo que es difícil de entender es que un estudiante de Comunicación Social no sea consciente de la relevancia y primordialidad del lenguaje conceptual escrito en la planeación, generación, creación y producción de todos los logros materiales y culturales que su generación ha visto circular. Por poner un ejemplo que pudiera ella conocer, la serie "Gossip Girl" tiene diálogos altamente articulados, llenos de entonación, teoría, consideraciones y comentarios que sólo un riguroso libretista puede lograr (cierto, para personajes ficticiamente ridículos y ridículamente ficticios).
A menos que, en lugar de soñar con hacer películas no particularmente rigurosas pero demoledoramente relevantes como la crítica al sobre y pseudo-intelectualismo anglosajón que hace Woody Allen en Midnight in Paris, queramos ver imágenes de seres tocando imágenes en busca de su propia vanidosa imagen en el mundo de la imagen dentro del planetario y babelónico espejo-mundo de los x-pads, necesitamos variedad de lenguajes, ventanas y seres. Para esto no es necesario, sino, incluso, inconveniente, creer en la autoridad intelectual o absorber o respetar la equivocada, formuláica y cercenante teoría poética o historiográfica de Aristóteles y sus modernos y disfrazados seguidores
A menos que, en lugar de soñar con hacer películas no particularmente rigurosas pero demoledoramente relevantes como la crítica al sobre y pseudo-intelectualismo anglosajón que hace Woody Allen en Midnight in Paris, queramos ver imágenes de seres tocando imágenes en busca de su propia vanidosa imagen en el mundo de la imagen dentro del planetario y babelónico espejo-mundo de los x-pads, necesitamos variedad de lenguajes, ventanas y seres. Para esto no es necesario, sino, incluso, inconveniente, creer en la autoridad intelectual o absorber o respetar la equivocada, formuláica y cercenante teoría poética o historiográfica de Aristóteles y sus modernos y disfrazados seguidores
Es claro, al menos para mí, que el problema existe, no es ficticio, no es el fenómeno Nozick-Gaviria, y requiere, de parte de todos los actores, instituciones e individuos, repensar con humildad, tolerancia y apreciación por la diversidad, sus competencias, responsabilidades, habilidades y límites