lunes, 23 de enero de 2012

Diálogo de saberes a propósito del"Chamán" Radiestesista


No se trata, por supuesto, solo de abordar el origen y estructura del affaire, acudiendo a supuestas explicaciones como  etnocentrismo, etnoaislacionismo, sincretismo, alteridad, post-colonialidad, irracionalismo, subjetivismo etc. Tampoco se trata de entrar en una discusión sobre racionalismo ingenuo, racionalismo científico, subjetivismo, ni menos sobre escuelas y conceptos antropológicos etc. Cada una de estas posturas tiene sus puntos débiles, algunas mucho. La discusión no es tampoco metafísica ni metodológica o filosófica, en general. Todo lo anterior es, por supuesto, útil, enriquecedor y necesario. Sin embargo entiendo la invitación como un intento serio de sacar el tema del escritorio, como lo debe hacer cualquier empresa humana honesta, aunque debamos permanecer un rato más en el escritorio, el Ipad y las redes, manipulando texto, intenciones y conceptos.
Me ubico en el campo de los racionalistas (no ingenuos), de metafísica científica, lógico matemático (Desdigo de la lógica cuántica como una lamentable confusión entre lógica y álgebra), pero he presenciado dos eventos evidentemente inexplicables, sin recurrir a circunstancias bizarras o violaciones temporales de las conocidas y aceptadas leyes de diversas disciplinas. Solo 2. Aún así, o tal vez por eso, no he dejado de suscribirme a la afirmación de Saramago "Creo en la evidencia" o a la de Sagan "Afirmaciones extraordinarias requieren evidencia extraordinaria". A diferencia de muchos filósofos de la ciencia occidental sostengo que el conocimiento científico no es ni creencia, ni certeza ni justificación perfecta. En esto yerran obstinadamente la mayoría de antropólogos que pretenden posicionar la ciencia en sus esquemas. Einstein no creía sus teorías, solamente las contemplaba. Si los científicos creyeran seriamente que Einstein estaba en lo cierto, no hubieran diseñado experimentos de corroboración posteriores. Mientras hablamos, en Europa están verificando los devastadores pero aparentemente correctos datos sobre el neutrino superluminal.
Dudo del conocimiento de ciertas comunidades, por la manera tan poco sistemática, tan comunicativamente dispersa y tan poco inquisitiva en que se produce y reproduce, más que por su no tan limitada aunque no sistemática experimentación. Como tecnólogo de formación dudo aún más de las técnicas, por saberlas difíciles de dominar y de ser tan sensibles a las circunstancias y límites prácticos. En procesos estocásticos es extremadamente fácil ver éxito donde sólo hay casualidad, pero una ligera alteración de las probabilidades sería suficiente para merecer el Nóbel alternativo en ciencia
Sin embargo, como bien lo afirma Wilches Chaux, ocupar un territorio sin morir, y más aún, logrando el inesperado éxito de dejar descendencia y estructura social, requiere un conocimiento fenomenal, en algunos casos, tan siquiera para permanecer vivo unos cuantos días.
Nos equivocamos quienes buscamos una organizada y estructurada explicación (a la occidental) y quienes al no encontrarla desechamos por completo el contenido, incluso la existencia de los fenómenos. Pero se equivocan también quienes creen que hay una inconmensurabilidad insalvable entre culturas (e incluso teorías sobre el mismo tema) o que occidente es cognitivamente infantil. Son más de 2500 años de pensar y reflexionar en asuntos tan abstrusos como la trascendentalidad e irracionalidad de PI, la consideración de conjuntos infinitos con métodos finitistas, subconjuntos densos, bases infinitamente numerables, atomismo, variedad de elementos, ética, narrativa, filosofía moral, sociología, el origen de los sentimientos morales, el concepto de especie, de gen, etc etc. No podemos fingir creernos ignorantes aunque lo seamos.
Descreo de la mística y la misteriosidad (tan de moda en los filósofos de la mente) y considero simplista, incluso infantil buscar en supuestas teorías del todo (lo fractal, lo caótico) disfrazadas de novedosa belleza o profundidad matemática ( que no la tienen, pregunten a matemáticos profesionales) que todo lo explican pero que no dicen nada diferente a que dadas las configuraciones adecuadas, eventos que creemos improbables y anti-intuitivos pueden suceder con poca pero estructurada influencia.
Con todo esto quiero concluir que la única seriedad que puedo imaginar es abordar el fenómeno con un equipo conceptual, perceptual, metodológica, vivencial y culturalmente diverso, de mente abierta y dispuestos al error, a la rectificación y a contemplar que la explicación en la que quedemos incluídos pudiera ser correcta (que algunos seamos euro etnocéntricos o irracionales o subjetivistas y simple y llanamente equivocados); pero esto requeriría disponer del equivalente al sobrecosto del espectáculo que dió inicio al affaire para iniciar un proyecto de verificación, diálogo y aprendizaje. No creo que suceda por la misma razón que es más plausible que quien disponga del poder de decisión sobre los recursos siga pagando su servicio privado en lugar de arriesgarse a aprender mucho pero no encontrar una respuesta conclusiva y definitiva, ni menos un método garantizado para nada. Así es la investigación, una costosa apuesta al diálogo con otros o con uno mismo.
Aunque el contexto es muy diferente, recomiendo en todo caso leer un par de cositas:

-The defense of rationalism (Karl Popper 1934)
-Higher superstition: The intelectual left and its quarrels with sience (Gross&Levitt 1994)
-Fashionable Nonsense: Postmodern Intellectuals' Abuse of Science 1998) publicado inicialmente como Impostures intellectuelles  Alan Sokal et Jean Bricmont 1997.
-The End of Science: Facing the Limits of Science in the Twilight of the Scientific Age, JOHN HORGAN, 1996

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